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25Mayo2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

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¡Y tú qué haces en contra de la pobreza!

Por. Guillermo Antonio Flores Méndez

 

Era diciembre del 2006 y en mi tesis escribía, “En medio de las continuas transiciones que la sociedad mexicana ha vivido, si algo sigue caracterizando a nuestro pueblo es la amplia y profunda desigualdad social. Ni como gobierno ni como sociedad se ha podido revertir”. En el mismo documento parafraseé algunas notas de Rolando Cordero publicadas en 1999, “La desigualdad no es una noticia y la pobreza menos, porque es “crónica”, ambas son parte de la costumbre profunda de los mexicanos y como todas las costumbres no valen mayor cosa cuando de vender se trata. Sin una contra costumbre en las clases satisfechas o acomodadas, la pobreza extensa y la desigualdad encanijada pueden apoderarse sin previo aviso del imaginario cotidiano de todos, pobres y no pobres, hasta hacernos perder toda sensibilidad y toda capacidad de previsión para adelantarnos a las catástrofes que emanan de una situación como la que México vive ya.

Hoy a seis años de mi tesis, 12 años de las frases de Rolando Cordero y a pocos días de haberse publicado el último estudio oficial sobre la pobreza México, me surgen algunas preguntas: ¿Qué tanto se ha avanzado en México para reducir los niveles de pobreza y desigualdad?, ¿Qué tan efectivos han sido los programas sociales de los tres niveles de gobierno, para erradicar la pobreza? y la pregunta más importante ¿La sociedad en su conjunto, pobres o no pobres, ricos o clase medieros han hecho suyo el problema de la pobreza, les preocupa, pero lo más importante, les ocupa?

¿Qué tanto se ha avanzado en México para reducir los niveles de pobreza y desigualdad?

Antes de comentar los datos que mucho se ya ha tratado, me gustaría mencionar que el nuevo método para la medición de la pobreza en México literalmente “parece un traje hecho a la medida” la explicación es la siguiente:

Si bien es cierto que la pobreza es un fenómeno multidimensional donde el ingreso es solo un ingrediente más en la formación de este “ente” y que un método adecuado para medir la pobreza debe considerar indicadores de salud, escuela, y transporte entre otros, el método diseñado por el Gobierno Federal parece ser más un conjunto de indicadores de medición de la eficiencia de los programas gubernamentales.

Porque de lo anterior, si se siguiera midiendo la pobreza en base al método de ingresos, la cantidad de la población con ingresos inferiores a los necesarios para tener un nivel de bienestar mínimo pasaría de 53.7 millones en el 2008 a 58.5 millones en el 2012, y la población que no tienen la posibilidad de por lo menos adquirir una canasta básica dedicando todos sus ingresos para ello, pasaría de 18.4 millones a 21.8 millones.

¿Pero porque el traje echo a la medida? El Gobierno Federal, al ver que el medir la pobreza vía ingreso sería muy costoso políticamente, decidió crear un nuevo método donde se evaluarían características especificas como salud, educación y vivienda, donde los programas gubernamentales tienen un impacto directo.

Y efectivamente, el Secretario de Desarrollo Social de la Federación y varios compañeros de gabinete, desestimaron el aumento de los niveles de pobreza vía ingreso y privilegiaron el mencionar que al día de hoy existe menos gente con carencias sociales.

Pero concretamente la última medición de pobreza nos arroja, que en México del 2008 al 2010 existe 3.2 millones más de pobladores en situación de pobreza, manteniéndose sin cambio la pobreza extrema y aumentando la pobreza moderada.

Interesante es el dato que en cuanto a carencias sociales que se analizan. La personas sin acceso a Servicios de Salud disminuyeron 4.3 millones, los ciudadanos con rezago educativo disminuyeron en 1.3 millones, las personas sin Seguridad Social bajaron en 3 millones, los ciudadanos sin vivienda digna disminuyeron 2.5 millones, pero las vivienda sin acceso a los servicios públicos aumento en 1.9 millones de personas y finalmente la ciudadanía sin acceso a los alimentos mínimos necesarios aumentaron en 4.4 millones de personas.

Se podría decir que muchos ciudadanos ahora tienen una vivienda, pero no tienen agua, energía eléctrica o gas y de igual forma, que una gran cantidad de ciudadanos ya tienen accesos a los servicios de salud y seguridad social, pero no tienen para comer.

No se requiere ser un erudito para analizar a groso modo los datos anteriores. Los indicadores en lo que mantiene una intervención directa el Gobierno presentan claras disminuciones pero en los que son casi responsabilidad propia del ciudadano aumentaron desproporcionalmente.

De lo anterior se desprende la respuesta al segundo cuestionamiento ¿Qué tan efectivos han sido los programas sociales de los tres niveles de gobierno para erradicar la pobreza?

Lo que están logran los gobierno de los diferentes niveles es generar “paracitos ciudadanos”, están acostumbrando a las personas a recibir, a estirar la mano y a esperar a “papa gobierno” para que les resuelva sus problemas. ¿Qué les pide el gobierno a cambio de un apoyo? La respuesta es obvia, el voto.

Porque no generar programas sociales efectivos y viables. Porque si “papa gobierno” te da salud, piso o vivienda no se le exige a ciudadano que se capacite, se prepare, estudie y consiga un trabajo que ayude a erradicar por su propia cuenta sus carencias sociales.

¿Por qué no? Porque no existe conciencia cívica.

Con esto contestamos la última cuestión. La sociedad mexicana cada día se desquebraja más y se privilegia el individualismos. ¿Conoces a tus vecinos, a tus compañeros de trabajo o escuela, a tu colega de oficina o a tu pareja en la línea de producción? ¿Conoces sus problemas y sus necesidades? ¿Lo ayudas?

¿Qué le puede importar a un vecino del norte lo que pasa en el sur de su ciudad?, ¿Qué le importa a un empresario los requerimientos de las colonias desprotegidas? y ¿Qué le importa al dueño del casino, si su personal de limpieza no tiene para pagar comer?

El mexicano está acostumbrado a reclamar: ¿porque el gobierno no genera empleos?, ¿porque el gobierno no reduce la pobreza?, ¿porque el gobierno no acaba con la inseguridad? y ¿porque el gobierno no erradica la corrupción?

Mi pregunta es porque dejarle todo al gobierno que muchas veces ha demostrado ser incapaz. Porque la sociedad, los empresarios, los empleados, obreros, amas de casa, maestros, doctores y demás no se empoderan socialmente y empiezan a generar acciones propias de trabajo social, que ayuden al gobierno y al mismo tiempo le exija.

Porque la sociedad no deja de ser un ente indiferente a la realidad de los demás y se posiciona como un referente social. ¿Qué acaso requerimos de terremotos, huracanes para unirnos?



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