Screen

Profile

Direction

Menu Style

Cpanel

21Octubre2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

HACIA UN  MUNDO MULTIPOLAR

a 20 años de la caída del muro de Berlín

 Composiciones de Scorpions, grupo alemán de rock

 

La campana de libertad para la paz de espíritu
permite cantar a tu balalaika

lo que mi guitarra quiere decir.
Llévame a la magia del momento
en una noche de gloria
donde los niños del mañana

comparten sus sueños
contigo y conmigo.

1990, a menos de un año de la caída del Muro de Berlín

y al inicio del colapso de la URSS.

Alguien sabe

la verdad que estamos buscando

no la puedo encontrar nunca más.

Alguien sabe cómo hacerme sentir

por algo que es real…

Este mundo está fuera de control

decir lo que es correcto está mal,

conozco a este mundo en absoluto

creo que sí pero no.

1996, a  siete años de la caída del Muro de Berlín

y a cinco años del colapso de la URSS.

Dos sucesos históricos contemporáneos anunciaron la inestabilidad del mundo actual: la caída del muro de Berlín (construido en agosto de 1961)  el 9 de noviembre de 1989 y los ataques terroristas a las torres gemelas en Nueva York y el supuesto ataque al pentágono [1] en el Estado de Virginia el 11 de septiembre del 2001. Francis Fukuyama, estadounidense de ascendencia oriental, planteó en términos generales que con la caída del socialismo real la historia ya había concluido y que el sistema capitalista se erguía triunfante como el gran vencedor  ideológico y político para el curso futuro de la humanidad [2], una nueva era de concordia iniciaba sustentada en el neoliberalismo económico…  pero esta afirmación dista mucho de la realidad.

 

Globalización y posguerra fría

A veinte años de la caída del muro de Berlín, en la primera década  del siglo XXI, los espacios de poder e influencia internacional dejados por la  antigua Unión Soviética (URSS) no terminan por ocuparse, y por otra parte el capitalismo acude a una de sus peores crisis económicas de que se tiene memoria; la humanidad aun no resuelve el problema de la complementariedad en la dualidad libertad individual y justicia social.

Todo parece indicar que el “nuevo orden mundial” posterior a la guerra fría [3] (periodo 1946-1991) aún no acaba de configurarse; si el mundo bipolar apuntaba sus líneas hacia la URSS y a Estados Unidos, a la desaparición de la primera los hechos de la actualidad indican que el ganador no es ni será el segundo [4]. Hace diez años, en 1999, el periodista y analista político Ignacio Ramonet señalaba: “Desde 1989, final de la guerra fría, ha habido alrededor de sesenta conflictos armados en el mundo que han provocado centenares de miles de muertos y más de diecisiete millones de refugiados. La atmósfera de caos generalizado no deja de expandirse, sumiendo a un número de países cada vez mayor en la violencia endémica (…) Otras guerras tienen lugar a escala planetaria, donde el abismo de las desigualdades no cesa de ahondarse y donde nuevos agentes globales (los grandes grupos transnacionales) amplían sin cesar el ámbito de su poder” [5]; la afirmación es vigente y ahora, con la crisis económica actual, la inestabilidad política y social en el mundo está a la orden del día, porque se perciben inciertas la dinámica de la política mundial, la economía globalizada, las zonas potencialmente en conflicto y el fortalecimiento de los fundamentalismos teocráticos que luchan por cubrir espacios políticos y económicos, como en el norte y centro-este de Africa y en medio oriente.

Ahora, después de los excesos del libre mercado en la posguerra fría, los ecos de la globalización más que satisfacciones han dejado un ambiente de frustración y se ha generado más pobreza y marginación que en épocas pasadas cuando el Estado participaba activamente en la dinámica económica: la Organización  de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) [6] recientemente informó que el número de personas con hambre en el mundo se incrementó en 100 millones en este año 2009 respecto al año anterior, esto es 1,020 millones de personas que consumen menos de 1,500 calorías diarias.

Ante los fracasos neoliberales de casi tres décadas, el mundo ya globalizado se pregunta porqué no se actuó a tiempo frente a la tendencia de desaceleración económica que ya se veía en el horizonte tanto de la economía real como de la excesiva especulación financiera.  Los excesos del libre mercado y la ausencia de regulación financiera condujeron al éxtasis de la especulación, pero todo fue ficticio y ahora es el propio Estado el que debe acudir a rescatar a los voraces capitales financieros y a las industrias que sufren los estragos de los errores de previsión, no así a garantizar el bienestar de la población: en el capitalismo en tiempos de bonanza las ganancias se privatizan, en los tiempos de crisis la pérdidas se socializan.

En los albores del siglo XXI ¿asistimos a la caída del imperio político, económico y militar de Estados Unidos o a su renovación?, ¿surgirá una alternativa de nación  hegemónica que influya en todas y cada una de las regiones del mundo o se diversificarán los ejes de influencia política mundial?

La globalización económica que históricamente se dinamizó en la década de los ochenta con el modelo económico de apertura comercial y financiera [7] permite proyectar un mundo de varias influencias no tan sólo regionales derivadas de los bloques comerciales, sino también de más amplitud económica con redes comerciales y de transacciones reales y virtuales que son posibles con la tecnología actual.  Así, dependiendo del posicionamiento económico de cada región del mundo y ya en la posible recuperación económica a finales de este año 2010 [8], las redes comerciales y de inversión de capital se mantendrán con leves restricciones arancelarias, donde el bloque mayormente favorecido pudiera ser el emergente grupo llamado BRIC integrado Brasil, Rusia, China e India [9]. Sin embargo, por otro lado actualmente se renuevan y se renovarán aún más los nacionalismos en cuanto a la soberanía sobre los recursos naturales, esto en las regiones latinoamericana y asiática y en la Rusia continental, inclusive con posiciones políticas y militares abiertamente opuestas a Estados Unidos y Europa. Por tanto, se puede observar que se configura un sistema internacional sin supremacía ni  predominio de una nación o bloque de naciones… un nuevo mundo sin hegemonía política y económica en una transición que no es ni será fácil.

En estrecha relación con los intereses económicos de grupo o sociales, en el ámbito político el reacomodo aún continuará en proceso previsiblemente durante una o dos décadas más, y es ahí donde se puede pronosticar que serán varias alianzas de influencia y de interrelación con tintes ideológicos que ya merman el poderío, político, económico y militar de los Estados Unidos y, asimismo, de la Unión Europea. Estas alianzas ya no son regionales geográficas, sino en función de redes de inversión de capital y de intercambio comercial,  asimismo de corte ideológico, como China con su influencia en Africa y en algunos países latinoamericanos, así como los acuerdos de Rusia con países  de América Latina y los acuerdos de cooperación económica y de seguridad en el subcontinente latinoamericano [10].

El mundo en  transición

Hace veinte años en la Europa oriental se vivía la euforia por el cambio de régimen político y económico, sin embargo a partir del  la caída del muro se proyectaba una época de incertidumbre para el mundo por los espacios de influencia que dejó la antigua URSS;  si el socialismo real europeo desapareció a principios de los años noventa, los ataques a las torres gemelas en Nueva York fueron un efecto de la ausencia de un planteamiento ideológico alternativo, pero sobre todo porque los gobiernos de los presidentes William Clinton (gobernó en los periodos 1993-1997 y 1997-2001) y George W. Bush (gobernó en los periodos 2001-2004 y 2004-2008) no supieron aprovechar las circunstancias para posicionar con mayor solidez política a los Estados Unidos en el contexto internacional, para posicionar a su país como una nación mediadora en conflictos y promotora del desarrollo económico simétrico y equitativo entre los países; por contrario, ante el mundo el imperio gringo se posicionó con una arrogancia que rebasó los límites de la convivencia internacional, sobre todo con las política de “prevención bélica” [11] de Bush Jr. que desprestigió a la nación norteamericana y que ahora, ante los nuevos actores internacionales, se percibe como un imperio en decadencia [12].

La falta de previsión de políticas económicas ante desaceleraciones económicas recurrentes, los excesos y la  ausencia de regulación efectiva al mercado –sobre todo en los Estados Unidos–, generaron una crisis financiera y económica acentuada [13] y ha ocasionado el incremento de la pobreza en el mundo [14].   El frenesí del libertinaje económico, esa “bacanal del libre mercado”, ha dejado secuelas de desigualdad en el mundo y ha contribuido al reacomodo económico, político y militar  a nivel global.

Dependiendo de cómo manejen la crisis y sus resultados, las naciones se posicionarán política y militarmente en el mundo en el mediano y largo plazos. Hasta ahora se ve mejor posicionada China con sus posibles acuerdos con Rusia y la India, bloque previsiblemente de mayor poder económico que incluso la Unión Europea, ya que sus nuevos integrantes de la Europa oriental  –países exsocialistas– [15] parecen más un lastre que un fortalecimiento económico y político.  Por otro lado la integración económica, política y militar de América Latina es un proceso que se  aprecia irreversible (sustentado en la organización popular) y ya sin la tutela de los Estados Unidos, por lo anterior es muy posible que Latinoamérica sostenga acuerdos político-económicos con un futuro bloque asiático y comerciales con Europa [16].  Africa continúa como hace siglos –sobre todo Africa central–, un territorio en disputa por las empresas trasnacionales respaldadas por los gobiernos de las naciones antiguamente coloniales del continente negro (europeas y con la incursión al botín por parte de Estados Unidos), sin embargo, en el “continente negro” se hacen presentes los intereses de China [17] como un nuevo actor con poderío económico y militar probados, y de Rusia que pretende reposicionarse no tan sólo en su margen geográfico de influencia europea y asiática, sino en el mundo entero.  Por otra parte la inestabilidad en medio oriente está a la orden del día y los Estados Unidos continúan apoyando la política depredatoria de Israel hacia la población palestina en territorios ocupados y autónomos, sobre todo en la franja de Gaza donde más de un millón y medio de palestinos sobreviven en una franja de 11 kilómetros de ancho por 40 de largo, bloqueados económicamente y permanentemente hostilizados por la milicia judía, sin embargo cada vez más los palestinos atraen a su causa a más países y organizaciones ciudadanas internacionales para hacer frente a los intereses hegemónicos de Estados Unidos y de Israel en la región.

Ya disuelto en 1991 el Pacto de Varsovia (fundado en 1955 como un acuerdo de cooperación militar del bloque socialista), la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) continúa de hecho como el brazo armado de defensa de los intereses económicos europeos y estadounidenses.

Es significativa la ambigua actuación de Estados Unidos en los acontecimientos del golpe de Estado en Honduras en junio del año pasado (donde se instaló un gobierno de facto mal llamado “interino” por parte de los medios de comunicación internacionales), ya que en un doble juego político hubo tolerancia hacia la derecha oligárquica de ese país y ya se reconocieron las “elecciones” presidenciales y legislativas de noviembre del 2009, “proceso electoral” que tuvo menos del 30% de participación (noviembre de 2009) y que fue organizado por un gobierno ilegal e ilegítimo; en este asunto, en el que también se involucraron las agencias de noticias internacionales favoreciendo a la derecha –sobre todo CNN que posterior al golpe habló de una “presidencia interina” (¿)–, fue un invaluable momento histórico de un nuevo posicionamiento político para Estados Unidos, sin embargo se persiguieron objetivos que a todas luces favorecieran a los intereses de las empresas  trasnacionales estadounidenses en ese pequeño país donde casi el 80% de la población se encuentra en niveles de pobreza y pobreza extrema [18].

Si al caso del país centroamericano añadimos la instalación de siete bases militares estadounidenses en Colombia (frente a la postura soberana de la mayoría de países latinoamericanos), entonces se puede percibir que Barak Hussein Obama es un presidente que, aunque moderado respecto a Bush Jr. y aunque se le otorgó el Premio Nobel de la Paz 2009 –con el argumento de las “guerras necesarias”-, establecerá condiciones de un gobierno nacionalista en defensa plena de los intereses de Estados Unidos –que incluyen los intereses de las poderosas empresas transnacionales– y hará todo lo posible para que el imperio norteamericano permanezca y se fortalezca, sin embargo en este nuevo siglo el mundo no será hegemónico…  la realidad internacional ya es otra.

Respecto a las migraciones después de la caída del socialismo real éstas se han acentuado en todos los rincones del mundo; al respecto Matteo Dean expresa:  “El Muro ha caído hace 20 años. Otros muros se levantaron mientras tanto. La globalización neoliberal ha producido otro fenómeno irrefrenable: la globalización desde abajo. Millones se movieron, millones se encontraron. Desde abajo se comenzó a tejer una posible alternativa a la globalización de la competencia, ésta es la globalización de la solidaridad y de la cooperación. Sin embargo, ésta no puede cumplirse al existir muros divisorios, rejas separadoras y diferencias entre un lado y otro. Es por eso que la globalización desde abajo sólo podrá realizarse al derribar la globalización desde arriba” [19].

 

¿Otro mundo es posible?

Los efectos positivos –que de hecho son los menos– y negativos –que de hecho son los más– de la globalización se pueden percibir en la vida cotidiana y los flujos de inversión se destinan a los países y regiones donde las ventajas en menores costos –sobre todo mano de obra barata– e infraestructura productiva redunden en mayores ganancias, el mundo globalizado, inclusive en tiempos de crisis, afecta de manera determinante la vida de las personas en todos los rincones del mundo. La competencia se ha globalizado y los gobiernos a nivel mundial e intranacionales provinciales asimismo compiten por la inversión extranjera directa independientemente que en otras regiones o localidades se genere el desempleo, se promueve indirectamente la economía informal y se incrementa la delincuencia convencional  y organizada, así como la industria del placer (pornografía, prostitución infantil y trata de blancas) a nivel mundial.

No extrañe pues que existan gobiernos que estén respondiendo con otras alternativas de economía y de organización económica y social para hacer frente a los nocivos efectos de la globalización, sobre todo gobiernos de América Latina con posiciones que van desde la izquierda moderada hasta la izquierda radical, pero sobre todo porque ha sido la organización popular la que respalda las propuestas de cambio de modelo económico y del ejercicio de la política desde una perspectiva más “participativa” y no sólo “representativa” (“votas y te vaz”) a través de la mercadotecnia política vía los medios masivos de comunicación.

En pleno reacomodo de los intereses internacionales que transitan hacia un mundo multipolar, las decisiones en materia de participación estatal económica podrán atenuar los efectos negativos de la crisis, pero ante un mundo ya globalizado los efectos eventualmente positivos no podrán sustentarse en el largo plazo si no existe una nueva estructura financiera internacional que facilite el concurso de los gobiernos, la iniciativa privada y, sobre todo, otros esquemas de economía social que integren a todos los habitantes de los países, modelos de participación social y económica como las cooperativas, las cajas de ahorro, los bancos sociales, la posesión de acciones por parte de los trabajadores en las empresas donde trabajan, entre otras experiencias, son muy necesarios para que la dinámica de producción y comercialización sea incluyente y así se humanice a la economía.

Por otra parte, de acuerdo a los informes de la afectación al medio ambiente, las necesidades de optimización del agua y la necesidad de fuentes alternativas de energía, en un contexto de crisis económica y multipolaridad, y dada la voluntad política de los gobiernos, se presentan como una oportunidad  para inducir a un cambio civilizatorio que modifique para bien las relaciones entre las naciones, entre las sociedades y entre las personas, con el respecto al medio ambiente para el desarrollo sustentable. En la Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU en Copenhage, Dinamarca (diciembre de 2009), las posturas e intereses de los países desarrollados (cuya economía afecta negativa y mayormente al medio ambiente) en estricto sentido bloquearon los acuerdos finales de la reunión para dar continuidad al Protocolo de Kioto de 1997 [20], sin embargo se pudo evidenciar una alianza entre los países subdesarrollados y emergentes que porpone medidas más radicales para reducir la emisión de gases tóxicos hacia la atmósfera, al tiempo esta alianza podrá fortalecerse con actores nuevos en el concierto internacional, como el ALBA y los países asiáticos y africanos.

Los ciudadanos de principios del siglo XXI históricamente asistimos a la configuración de un nuevo escenario de política internacional que será multipolar y con redes de interrelación que rebasarán el ámbito geográfico. Lo que sí es un hecho es que el imperialismo estadounidense está mermado y no será hegemónico entre las naciones.

 

Comentarios finales

A partir de este breve análisis se puede aventurar una afirmación contundente y a la vez provocadora: sólo la organización popular podrá guiar el destino de la humanidad hacia otro mundo posible.  Se podrán presentar liderazgos locales y regionales que encaminen y orienten las acciones –como el caso de Latinoamérica y, con sus proporciones, de Obama en Estados Unidos–, pero si dichos liderazgos políticos no se sustentan en principios éticos y no son respaldados por la sociedad organizada entonces las complicaciones actuales del mundo continuarán por muchas generaciones más.

El mundo no es el mismo hoy que hace veinte años, estamos en pleno proceso de reconfiguración que genera incertidumbre, pero indefectiblemente llegará un momento que se asienten las nuevas relaciones internacionales. Se debe confiar y esperar que la humanidad se organice construyendo un desarrollo sustentable que respete a la naturaleza, para que en libertad se logre la paz que incluye el bienestar integral para todos los ciudadanos y ciudadanas del planeta.

En estos tiempos la visión ética y política del liberal-republicano Benito Juárez García (1806-1872) adquiere un sentido global para una posible nueva civilización: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Desde cada rincón del mundo construimos día a día la historia y ésta a la vez nos observa, indefectiblemente a su tiempo dictará su veredicto sobre las generaciones y sobre las acciones de la humanidad.

 

 

 



. “11.S ¿Qué ocurrió realmente?”. En http://www.11-s.net/informacion/pentagon/pentagon4.php

[2] Fukuyama, Francis.  “El final de la historia y el último hombre”.  Editorial Planeta.  España, 1991.

[3] Este periodo histórico (1947-1991) se caracterizó por el enfrentamiento de intereses de manera directa e indirecta de las dos superpotencias, por el eje socialista la URSS y por el eje capitalista los Estados Unidos;  dicho enfrentamiento se dio asumiendo posturas de apoyo militar y financiero en conflictos regionales y en posiciones políticas hacia acontecimientos políticos y bélicos específicos en los cinco continentes.

[4] Ramonet, Ignacio. “Geopolítica del Caos”.  Introducción. P. 23. Le Monde Diplomatique, Edición Española. España, 1999.

[5] La segunda invasión a Irak por parte de Estados Unidos y sus aliados desde el año 2003 hasta la actualidad y la guerra de Afganistán del año 2001 hasta hoy, también con fuerzas aliadas comandadas por Estados Unidos para combatir a los talibanes, sus antiguos aliados frente a la ex-Unión Soviética; la tensión en Sudamérica por la instalación en Colombia de siete bases militares de Estados Unidos; los reclamos de territorios por albaneses y  kosovares en los balcanes, kurdos al sur de Turkía y al norte de Irak, las etnias utus y tutsis en Ruanda, el problema de los refugiados en prácticamente todos los continentes, exceptuando Australia; la permanente causa de la reducción del armamento nuclear en el mundo; el incremento de la actividad del crimen organizado en el mundo; entre otros asuntos. Información histórica obtenida en Historia del Siglo XX, Tomos, 1, 2 y 3, Océano Ed., España 2001 y en Grijabo, Diccionario Enciclopédico Ilustrado, España 2002.

[6] Periódico El Financiero.  Sección Internacional. México, D.F.  19-06-09, p. 23.

[7] Baldrich, Jorge. “Perspectivas de crecimiento económico mundial”.  En www.jorgebaldrich.com. El autor es profesor de la Universidad de San Andrés en Argentina y en el documento hace un análisis del dinamismo histórico de la economía mundial respecto al nivel demográfico.

[8] Según el Fondo Monetario Internacional en su publicación “Al Día. Perspectivas de la economía mundial”.  En www.imf.org.

[9] Actualmente el BRIC  es el grupo de economías emergentes mejor posicionadas para enfrentar la crisis ya que el promedio de su crecimiento en 2008 fue de 3.8% y en el 2009 será de 1.5% promedio (caída de -8 en Rusia y de cero en Brasil), y se prevé que en el año 2010 tendrán un crecimiento económico promedio de 6.8%,  de hecho para el año 2008  alcanzaban casi el 15% del PIB mundial.  Agencia Reuters con datos del FMI y del Banco Mundial.  En www.ita.reuters.com.

[10] En el trabajo “Mundo Multipolar.  Los efectos de la globalización y la posguerra fría” (Facultad de Economía, UAdeC, agosto 2009), el autor de este artículo hace un recuento de los acuerdos políticos, económicos y militares en el mundo, sobre todo la influencia de China y Rusia en Africa y América Latina, asimismo de los acuerdos económicos y de seguridad en el subcontinente latinoamericano.

[11] El planteamiento es simple porque para preveer una posible agresión bélica o terrorista hacia los Estados Unidos se ataca o se invade a un país, aun que convencionalmente las fuerzas militares formales del país atacado o invadido no sean las que pueden llevar a cabo la agresión, sino fuerzas no convencionales apostadas en los territorios de dicho país, el caso claro es Afganistán con los talibanes (grupo musulmán fundamentalista otrora aliado de los gringos en la guerra que este grupo teocrático sostuvo con la ex-Unión Soviética en la década de los ochenta). Por tanto, es previsible que los ataques de “prevención bélica” ocultan otro tipo de intereses económicos, como el control de la extracción de recursos naturales.

[12] La “indiferencia” o “desden” de Estados Unidos respecto a América Latina se puede consultar el artículo “El avance de la izquierda en América Latina”  del autor en colaboración con José Luis Mendoza Garza, en la revista Cienciacierta, número 8, octubre-diciembre de 2006.  CGEPI, UAdeC.

[13] González Lara, José María y Romero Durán Elvia Estela.  “México-Estados Unidos: crónica de una crisis anunciada”.  Revista Cienciacierta, número 19.  CGEPI, UAdeC. Julio-septiembre de 2009.

[14] Periódico El Financiero.  Sección Internacional. México, D.F.  19-06-09, p. 23.

[15] Países miembros hasta 1998: Bélgica, Dinamarca, Canadá, Estados Unidos, Francia, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Grecia, Turquía, Alemania y España.  Países miembros a partir de 1999:  Hungría, Polonia, República Checa, Bulgaria, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Letonia, Lituania, Rumania, Croacia y Albania, todos estos países pertenecían al antiguo eje socialista en Europa oriental.  Más información en el portal de la OTAN www.nato.int/ .

[16] Algunos de estos acuerdos económicos, políticos y de seguridad son: el fortalecimiento del Mercosur  (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), incluso con la integración de Venezuela a dicho acuerdo; las relaciones políticas, económicas y militares de Venezuela con Cuba y con países del medio oriente hostiles a Estados Unidos como Irán y Siria, entre otros; la compra de armas a Rusia por parte de Venezuela y Bolivia; los acuerdos económicos de Latinoamérica con China y la Unión Europea y el respectivo incremento del intercambio comercial con estos actores mundiales; la independencia relativa del subcontinente respecto a la tutoría económica y financiera del Fondo Monetario Internacional; promovido por Venezuela y Cuba, la creación de la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA) en diciembre de 2004, con la creación de un banco regional y la moneda virtual de referencia comercial SUCRE (Sistema Unitario de Compensación Regional) con miras a una moneda común (lo integran doce países de América del Sur, Centroamérica y el Caribe); la formación en 2005 de Petrocaribe como un alianza en materia petrolera entre países de Centroamérica y el Caribe con Venezuela para la compra del hidrocarburo en condiciones de pago preferencial; la Unión de  Naciones Suramericanas (UNASUR) de corte política y económica, integrada por doce países de la región, pero acuerdo en el que se prevé un fuerza militar multinacional de autoprotección; aparte de la nueva dinámica política en la Organización de Estados Americanos en la que ya no predomina la política de Estados Unidos.

[17] El comercio entre África y China se incrementó de 11,000 millones de dólares en el año 2005 a 56,000 en el 2006. La inversión directa de China en África alcanzó la cifra de 1,600 millones de dólares en el 2005, con presencia de compañías chinas en 48 países africanos, pero aún así, África tan sólo representa el 3% de la inversión china en el extranjero. Algunos países africanos han logrado concentrar una mayor proporción de inversión directa china: Sudán es el principal destinatario en África de la inversión procedente de China seguido de Argelia y de Zambia. Más información en el portal de la Embajada China en Argentina en ar.china-embassy.org/esp .

[18] Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). En www.undp.org/spanisH.

[19] Dean, Matteo. “Un muro, dos globalizaciones”.  Periódico La Jornada, 29-12-09.  En www.jornada.unam.mx.

[20] En la actualidad 166 países han ratificado el Protocolo de Kioto, su objetivo es conseguir reducir un 5,2% las emisiones de gases de efecto invernadero globales sobre los niveles de 1990 para el periodo 2008-2012. Datos recientes procedentes del núcleo de la Antártida muestran que las concentraciones de dióxido de carbono son ahora más elevadas que en cualquier época de los pasados 650,000 años, la medición más lejana que puede hacerse.  El año 2005 fue el más caluroso desde que se mide la temperatura de la atmósfera.  Los diez años más calurosos registrados hasta ahora han tenido lugar a partir de 1990.  Durante los últimos cincuenta años, la temperatura global media ha subido más rápidamente que en cualquier otra época. Más información en el portal de Green Peace en www.greanpeace.com.

 

 



ULTIMOS DE José María González Lara

DEJA TU COMENTARIO

Ingresa datos requeridos(*) Código Básico HTML Habilitado

¡Síguenos también en las Redes Sociales!

TwitterFacefooter

twitter Facebook