Screen

Profile

Direction

Menu Style

Cpanel

21Febrero2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

Sobre el feminicidio de Angélica Ortiz

Lo que le ocurrió no tiene perdón. Lo que le ocurrió nos demuestra que el mundo no es justo, sino que hay que hacerlo justo. Con sus acciones siempre nos mostró que nada iba a cambiar si no hacíamos algo por que ocurriera. Desde hoy y siempre debemos llevar esa consigna. Una consigna que nos llena de rabia, de coraje pero también de pasión y de motivación para hacer lo que ella ya no podrá. Si sus acciones quedaron incompletas nos toca a nosotros terminarlas. Con ella se va una parte de los y las que la conocimos, pero es sustituida por una parte de ella. Hay una parte de nuestras mentes y de nuestros corazones que ella siempre ocupará. Ella va a estar en cada trabajo, en cada esfuerzo, en cada día que dediquemos por hacer de este mundo uno menos obscuro. Nos queda llenar de luz el vacío que dejó el que apagaran su vida.

Lo más frustrante es que su caso es uno de muchos. Especialmente en México, el caso de Angie no es poco común. Mucho hay que hacer en diferentes ámbitos; el rol de las autoridades encargadas de los casos, el deber del Estado en garantizar la seguridad de sus ciudadanas y el de la concientización y educación sobre este tema. Hoy vengo a hablarles sobre esto último.

Usualmente cuando una mujer es asesinada por su pareja se habla de por qué no se alejó, de por qué no pidió ayuda, de por qué no se defendió; estigmatizando a la víctima y haciéndola responsable de la violencia que vivió. Pero nunca nos preguntamos ¿Cómo llegamos los hombres a representar una amenaza tan grande que las mujeres se ven obligadas a defenderse de nosotros?

Creo que las estadísticas hablan por sí solas. Las estamos matando. Así. Simple. No se están muriendo, no están siendo asesinadas, nosotros las estamos matando. Que la violencia haya escalado a un punto fatal no debe ser visto como una coincidencia. La violencia de género comienza con humor y lenguaje sexista; continúa con humillaciones, chantajes, control, gritos y termina con violación, asesinato.

Pero éstos no son episodios aislados, sino que forman parte de una cadena de violencia. Una cadena que nos es difícil percibir porque hemos normalizado estas prácticas. Cada feminicidio comenzó en burlas. Cadafeminicidio lo toleramos diciendo que no era tan grave que le dijera cómo debía vestirse, lo toleramos cuando aminoramos el lenguaje violento, lo toleramos también cuando negamos la gravedad de la violencia diciendo “es su problema” “así se llevan” “allá ella” “para qué anda con alguien así”.

¿Por qué los agresores resultan ser las personas más cercanas a las víctimas? Criticamos las actitudes de las víctimas pero no la de los agresores. Inclusive las alabamos. Recuerdo que en el caso del asesino de Angie se decía “qué buen tipo, qué luchón, qué aguerrido, qué confianza en sí mismo, qué ambicioso, qué emprendedor, qué hombre”, a la vez que éste descalificaba las opiniones de Angie en público. La actitud de un machista no solo está normalizada sino que es esperada, elogiada, aplaudida. El asesinato de Angie no es una coincidencia, forma parte de una estadística que nos demuestra que el abuso machista es sistemático. Cuando sabemos que alguien vive en una relación violenta, guardamos silencio y lo toleramos, estamos validando la violencia. Estamos criando asesinos entre todos.

Por esto hoy hago un llamado a los hombres, a quien se identifique con goce de los privilegios de serlo. Les pido que tomemos conciencia de lo que estamos representando. Que nos asumamos en nuestra posición y que reconozcamos que estamos asesinando. Todos. Angie decía que las cosas no pasan por algo, pero sí para algo. Nadie puede cambiar lo que pasó esa noche, nada puede devolvérnosla, pero todas y todos podemos lograr que sea para algo. Que su muerte nos obligue a ver lo que no hemos querido ver: que mientras no hagamos nada para cambiarnos a nosotros, concientizarnos, en lo individual y en lo colectivo seguiremos siendo cómplices de cada feminicidio.

 Mauricio Vega Luna



MAS EN ESTA CATEGORIA EPN a mitad de camino. »

DEJA TU COMENTARIO

Ingresa datos requeridos(*) Código Básico HTML Habilitado

¡Síguenos también en las Redes Sociales!

TwitterFacefooter

twitter Facebook