Screen

Profile

Direction

Menu Style

Cpanel

26Marzo2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

Las organizaciones son un conjunto de factores humanos y materiales que se conforman con un objetivo establecido, y que permiten realizar las actividades necesarias para alcanzar metas. Todas las organizaciones tienen un inicio y un fin, algunas pueden durar semanas o meses y otras pueden perdurar por siglos.

En sus inicios las organizaciones tienen una curva de aprendizaje donde se adaptan a su nueva encomienda, conocen la organización, aprenden de la experiencia y van mejorando los procesos para poder moverse hacia su objetivo, siendo el inicio siempre la pare más complicada del proceso. Una vez pasada esta curva de aprendizaje, el camino se empieza a recorrer con trabajo y esfuerzo para alcanzar las metas, ganando en este camino más experiencia, conocimiento e integración organizacional. Una vez alcanzada la meta, la organización tiene 3 alternativas, puede plantear una nueva meta, puede desaparecer o puede renovarse.

En el caso de la administración pública sucede igual que con cualquier otra organización. Cuando entra una administración, existe una curva de aprendizaje e integración que una vez superada se procede a trabajar y se empiezan a ver los resultados. La organización tiene un término establecido de acuerdo a las leyes que puede durar distintos periodos, en el caso de la presidencia y las gubernaturas dura 6 años, en el caso de las alcaldías dura 3-4 años (actualmente en reestructura, se pretende que en algunos estados haya alcaldías de 1 año para empatar fechas con elecciones de distintos niveles de gobierno), y en otros casos tienen también sus fechas establecidas en la ley como son las diputaciones, senadurías, puestos en materia de seguridad, de justicia, en organismos descentralizados y autónomos, entre otros.

Uno de los grandes problemas que existen en México es la radicalización de posturas e ideologías cuando se presentan cambios en los gobiernos. Es común que cuando hay un cambio de administración, muchas cosas que estaban funcionando bien desaparecen de un día para otro, y problemas que ya no existían vuelven a aparecer. Esto sucede porque no hay una continuidad en los planes de trabajo de las administraciones, y porque no hay una meta clara que tenga mayor jerarquía que el nombre o partido que gobierna.

Cuando en un gobierno se están haciendo las cosas bien, la continuidad es fundamental para que el desarrollo siga fortaleciéndose en el rumbo de las metas jerárquicas, que pueden ser la transparencia, el desarrollo social, la modernización urbana, el desarrollo económico, la generación de empleos, entre otros.

Los cambios radicales en los gobiernos generan que los esfuerzos que durante 3, 4 o 6 años se han realizado en un ente, retrocedan y se vuelva a pasar por la curva de aprendizaje y de integración organizacional, generando baja productividad en las acciones encaminadas a generar lo que todo gobierno debe procurar: el bienestar social.

No se trata de coartar la democracia, ni de instaurar gobiernos eternos, sino de permitir la continuidad de los gobiernos cuando las cosas se están haciendo bien, cuando los resultados son palpables, cuando las metas se han cumplido y excedido, cuando el desarrollo es visible y cuando la seguridad está mejorando día con día. Cuando un gobierno es responsable y afronta los problemas, es cuando la continuidad debe existir, bajo los medios que las leyes marquen.

Hay una analogía que describe perfectamente esta situación: imagina que tienes frente a ti una gran piedra redonda como una esfera. Tú trabajo es moverla, entre más rápido y más lejos mejor. Empezarás por empujarla y al inicio será duro, cambiaras posiciones para tratar de impulsarla mejor, sudarás mucho y tal vez quieras rendirte, pero conforme la piedra va tomando impulso con cada giro que da, la piedra comienza a girar cada vez más rápido, y los impulsos que hay que darle son cada vez más fáciles. Conforme la piedra sigue tomando velocidad, ya lo difícil no es que siga rodando, sino detenerla. Pero ¿qué pasa si a medio camino se cambia a la persona que está impulsando la piedra?, tiene dos opciones, si tienen la misma ideología, meta y capacidades, entonces entrará al relevo y la seguirá impulsando para darle más velocidad, ya que al no estar cansado vendrá a darle un impulso muy importante. Pero si la persona tiene una ideología diferente, y cree que la piedra debería rodar en otra dirección y con un impulso diferente, entonces lo primero que hará es dejar de impulsar la piedra para que se detenga, ya que es imposible cambiar su trayectoria sin disminuir su impulso. Una vez que el impulso se ha disminuido o detenido completamente, entonces podrá imprimir sus nuevas ideas y empujar la piedra comenzando de nuevo otra vez con la parte más pesada del proceso. Este proceso puede ser útil también, pero se ha perdido mucho tiempo en detener y hacer que la piedra ruede con buena velocidad de nuevo. También es posible que cuando haya tratado de impulsarla de nuevo se haya dado cuenta que lo que quiere hacer es más complicado o menos productivo que lo que se estaba haciendo y simplemente decide volver a girar la piedra como lo hizo su antecesor, sin embargo ya se perdió mucho tiempo y esfuerzo en vano.

Entonces, ¿qué podemos hacer los ciudadanos si queremos gobiernos responsables y productivos? La respuesta es ejercer tus derechos a favor de los proyectos que permitan la continuidad de los buenos gobiernos, de los que hacen las cosas bien.


@escamilla2000



DEJA TU COMENTARIO

Ingresa datos requeridos(*) Código Básico HTML Habilitado

¡Síguenos también en las Redes Sociales!

TwitterFacefooter

twitter Facebook