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18Noviembre2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

Salvador Hernández Velez

Fractalidades

Desde 1997 en las elecciones intermedias de la administración del presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, los partidos en el gobierno no alcanzan la mayoría parlamentaria. Esto ha provocado que desde entonces tengamos gobiernos divididos. Ni Fox, Calderón y Peña lograron con sus partidos los escaños suficientes para tener mayoría, esto es, por sí solos, sus grupos parlamentarios ni siquiera podían instalar sesión. Ésta falta de mayorías no permitió que los presidentes en turno pudiesen impulsar por sí solos las grandes reformas que demanda el país. La actual legislatura federal tuvo que hacer las alianzas necesarias y consensuar las reformas para poder sacarlas adelante.

La falta de mayorías es un tema que ha estado en la agenda política del país. Esto ha llevado a discutir si se requiere un cambio de régimen político de tipo parlamentario o semi-parlamentario que asegure que el presidente en turno cuente con la mayoría en el Congreso que le asegure la fuerza para sacar adelante las reformas correspondientes. Pero mientras esta reforma política no se lleve a cabo, el régimen presidencialista que tenemos solo contará con mayoría en el Congreso federal si lo consigue en las urnas.

En las elecciones federales intermedias del próximo 7 de junio sabremos si el presidente Peña, que llegó a Los Pinos por la alianza entre el tricolor y el verde, consigue la mayoría parlamentaria en estas elecciones con la alianza de nueva cuenta entre el PRI y el PVEM. En la encuesta de Parametría-El Financiero levantada entre el 7 y el 12 de febrero de 2015 la preferencia efectiva de los ciudadanos hacía los partidos políticos es la siguiente: El Partido Acción Nacional obtiene el 26 por ciento, el Partido Revolucionario Institucional el 32 por ciento, el Partido de la Revolución Democrática 13 por ciento, el Partido del Trabajo 2 por ciento, el Partido Verde Ecologista de México el 11 por ciento, el Partido Movimiento Ciudadano 3 por ciento, el Partido Nueva alianza 2 por ciento, el Partido Movimiento de Regeneración Nacional 9 por ciento, el Partido Encuentro Social y el Partido Humanista el 1 por ciento cada uno.

El partido que a diferencia de elecciones anteriores mantiene un incremento sorprendente en su preferencia es el Verde Ecologista. Algunos analistas explican este fenómeno electoral por la campaña mediática que ha mantenido el PVEM en los últimos meses. Sin duda cada campaña electoral es diferente y en ésta que se da en un contexto donde la población no percibe que la inseguridad haya mejorado sustancialmente y que la economía este en crecimiento, los comportamientos electorales tal parece que apuntan hacía una baja participación. Las diferentes empresas de estudios de opinión estiman una caída de la participación ciudadana en comparación con la elección presidencial del 2012, anotan que saldrán a votar entre el 40 y el 45 por ciento de los inscritos en el padrón electoral.

Lo anterior apunta a que los electores que emitirán su voto solo serán aquellos que integran las bases estables de los partidos. Lo que se conoce como el voto “duro”. Si las cosas son así la elección de junio próximo la decidirán los partidarios de cada instituto que contienda. En consecuencia ésta será una contienda donde los electores votaran más que por los candidatos lo harán por los partidos.

Con base en los resultados de la encuesta última de Parametría-El Financiero la alianza del PRI-PVEM si las elecciones fuesen ahora alcanzaría una preferencia electoral de 43 por ciento, lo que aseguraría una mayoría en la Cámara de Diputados. En los siguientes tres meses todavía pueden pasar muchas cosas, solo los electores nos dirán el 7 de junio en cuales partidos depositaron su confianza.

Los resultados de la encuesta en cuestión por otra parte indican que el partido que encabeza las encuestas, el Revolucionario Institucional mantiene la votación que obtuvo en el 2012 más o menos de un 32 por ciento. Recordemos que el piso electoral del PRI es del 28 por ciento que es el nivel de votación que consiguió en el 2006 con Roberto Madrazo Pintado. Por lo que podemos concluir que la preferencia electoral del tricolor en 32 por ciento tiene sustento social. Por ahora así están las preferencias electorales.

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