Screen

Profile

Direction

Menu Style

Cpanel

24Marzo2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

GOBIERNOS

Por: Lic. Jorge Luis Núñez Aguirre.

Notario Público No.97 y Subdirector de Nuestra Revista.

En artículos pasados hemos platicado de la costumbre que tenemos de hacernos buenos propósitos cada que un año termina, para comenzar a realizarlos precisamente desde que el año nuevo comienza. Parece sencillo pero no lo es, realizar todos nuestros propósitos significa eliminar por completo la palabra excusa de nuestro vocabulario.

Excusa: Argumentos que tenemos para intentar justificar un comportamiento que nos aleja de cumplir nuestros buenos propósitos. Como podemos observar para realmente cumplir con los propósitos y que no se queden en simples uvas, es necesario tener una firme disciplina y una sólida voluntad que nos permitan iniciar y concluir el año con una excelente evaluación.

Las excusas fueron inventadas por aquellas personas que no son capaces de poner todo su esfuerzo para lograr sus metas y muy en nuestro interior todos sabemos que cuando usamos una excusa como argumento de alguna de nuestras fallas, la verdad es que lo que nos faltó es poner un esfuerzo total, es evidente cuando se imprime el total de nuestros esfuerzos y no obtenemos los resultados esperados, tendremos la completa satisfacción de saber que realizamos siempre el mayor de nuestros intentos y que por lo tanto no es necesario utilizar ningún tipo de excusa, por el contrario ante una falla la obligación es volver a intentar hasta lograr o morir en el intento.

Las excusas se vuelven tan malas que algunas personas pudieran incluso recurrir a utilizar mentiras a fin de justificar un mal comportamiento, no tiene sentido recurrir ni a las excusas ni a las mentiras, lo mejor es aferrarte a tu buena voluntad y al máximo de tus esfuerzos y apegado por completo a los buenos valores ya que de esta manera es muy posible que logremos cumplir nuestros buenos propósitos.

Como vera estimado lector, la elaboración de una excusa trae consigo muchas otras cosas malas tales como formular mentiras, culpar a un tercero, incluso este tercero pudiera llegar a ser una figura divina, sabiendo que generalmente nuestros éxitos y fracasos dependen de nosotros mismos, de nuestra disciplina, buena voluntad, buenos valores y hasta buenas compañías.

Concluyamos este año e iniciemos el próximo año con una mentalidad positiva, con la frente en alto, con una firme disciplina, y sobre todo con un apego total a los buenos valores, pidamos el deseo y hagamos el propósito de cumplir con todas nuestras metas.

¡SI SE PUEDE!



DEJA TU COMENTARIO

Ingresa datos requeridos(*) Código Básico HTML Habilitado

¡Síguenos también en las Redes Sociales!

TwitterFacefooter

twitter Facebook