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25Abril2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

José Vega

Cuando Hipólito Suárez Guerra y Herminia González Prados se trasladaron a Cebreros, para que Herminia diera a luz a su hijo Adolfo, nunca imaginaron la historia que venía por escribirse. Madre devota e hija de pequeños empresarios, soportó a su marido, jugador y mujeriego hasta que un día por fin, acosado por su forma de vida, la dejó.

Adolfo Suárez nunca fue un buen estudiante. Pasó por varios colegios, no leía y sus pasatiempos tenían más que ver con las fiestas, el deporte y los juegos de cartas. Fue un líder nato en sus pandillas de barrio y tenía un gran arrastre entre las mujeres. También correspondió a la religiosidad de su madre, fundando y presidiendo desde su adolescencia diversos organismos ligados con Acción Católica.

Se casó con Amparo Illana Elórtegui, con quien tuvo cinco hijos: María Amparo "Mariam", Adolfo, Laura, Sonsoles y Francisco Javier. A su vez llegó a tener cuatro nietos: Alejandra y Fernando, hijos de Mariam; y Adolfo y Pablo, hijos de Adolfo.

Cuentan sus biógrafos que el joven Suárez estudió la carrera de Derecho en Salamanca. A comienzos de 1955 logró conseguir su primer trabajo remunerado en la Beneficiencia de Ávila, cuando su padre huyó de casa producto de un escándalo de negocios. Incapaz de sostener por sí mismo al resto de su familia, en el mes de agosto conoció al falangista, vinculado al Opus Dei, Fernando Herrero Tejedor, quien acababa de ser nombrado gobernador civil y jefe provincial del Movimiento en Ávila y se convertiría en su tutor político desde entonces, ayudándolo a afianzarse en dicha profesión.

A comienzos del curso 1958-1959 entró en el Colegio Mayor Francisco Franco —ubicado en la Ciudad Universitaria de Madrid— con el objeto de empezar a preparar oposiciones. Se doctoró en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid,10 desempeñó diferentes cargos dentro de las estructuras del franquismo de la mano de Herrero Tejedor. De esta forma, en 1958, pasa a formar parte de la «Secretaría General del Movimiento» ascendiendo, en 1961, a Jefe del Gabinete Técnico del Vicesecretario General, procurador en Cortes por Ávila en 196711 y gobernador civil de Segovia en 1968. En 1969 es designado Director General de Radio Televisión Española, donde ya había desempeñado otros cargos entre 1964 y 1968; permaneció en este cargo hasta 1973.

En abril de 1975, nuevamente de la mano de Herrero Tejedor, es nombrado Vicesecretario General del Movimiento, cargo que ocuparía hasta la muerte de su mentor el 12 de junio de ese año en un accidente de automóvil.

El 11 de diciembre de 1975, entró en el primer gabinete de Arias Navarro formado tras la muerte de Franco. Por sugerencia de Torcuato Fernández Miranda, Adolfo Suárez fue nombrado Ministro Secretario General del Movimiento.

Cuando en julio de 1976 el rey Juan Carlos I le encargó la formación del segundo gobierno de su reinado y el consiguiente desmontaje de las estructuras franquistas, Suárez era un perfecto desconocido para una mayoría del pueblo español. No obstante, a sus 43 años, con no pocas dificultades, fue capaz de aglutinar a un grupo de políticos de su generación que habían llegado a las convicciones democráticas por diversos caminos. Supo reunir, junto a falangistas «conversos» como él, a socialdemócratas, liberales, democristianos, etc. y, entre 1976 y 1979, desarbolar el régimen franquista con la complicidad de las fuerzas antifranquistas como el PSOE y, especialmente, del Partido Comunista de España y su líder, Santiago Carrillo, que denominó a Suárez como un "anticomunista inteligente".

En esta tarea contó con la ayuda de Torcuato Fernández Miranda, entre otros, que logró la autoliquidación de las Cortes franquistas y sacar adelante el Proyecto de Reforma Política ante una recelosa oposición democrática y con la colaboración del Teniente General Manuel Gutiérrez Mellado, encargado de tranquilizar y controlar, en lo posible, a las altas esferas militares, compuestas en su mayor parte por militares que habían participado en la guerra civil y proclives al régimen franquista.

El 15 de junio de 1977, por primera vez en España desde 1936, se celebraron elecciones generales libres. Adolfo Suárez se alzaba como vencedor de las mismas, al frente de un conglomerado de formaciones de centro, aglutinadas en torno a su persona, bajo las siglas UCD (Unión de Centro Democrático). Las Cortes salidas de aquellas elecciones, convertidas en constituyentes, aprobaron la Constitución, que el pueblo español refrendaba el 6 de diciembre de 1978.

El 3 de marzo de 1979, Adolfo Suárez ganaba por segunda vez unas elecciones generales, e iniciaba su tercer mandato como presidente del Gobierno. Sin embargo, el triunfo en las elecciones generales quedó muy en segundo plano tras el acceso de la izquierda a los principales ayuntamientos del país tras las primeras elecciones municipales de abril. El acuerdo entre el PSOE y el PCE permitió que las grandes ciudades españolas fueran gobernadas por alcaldes de partidos de la oposición.

Fue una etapa de gobierno llena de dificultades políticas, sociales y económicas. En 1980, el PSOE presentó una moción de censura que, aunque derrotada de antemano, deterioró aún más la imagen de un Suárez desprovisto de apoyos en su propio partido. Finalmente, el 29 de enero de 1981 optó por presentar su dimisión como presidente del Gobierno.

Eso dicen sus biógrafos yo sólo digo que descanse en paz.

José Vega Bautista
@Pepevegasicilia
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