Screen

Profile

Direction

Menu Style

Cpanel

21Agosto2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

“Pues son las letras la clave secreta,
que a mundos nuevos te dejan entrar “
- El Tesoro del Saber

“Apaga la televisión y lee un libro”, es una especie de consigna para tener un país mejor. En lo personal, considero que habría que ver qué tipo de libro; hay algunos que no son mejores que una telenovela, o libros de autoayuda que mejor sería estar viendo Sabadazo. La cuestión es que la TV no tiene porque ser el gran enemigo de la educación y la cultura. Incluso, la mismísima Televisa, odiada por todos los que se dicen lectores e intelectuales, ha realizado programas de gran contenido para la niñez. Afortunadamente, porque los nacidos durante los ochenta fuimos, quizá, la primera generación que debe gran parte de su educación a los programas televisivos.


Mimoso Ratón, Patas Verdes, Pistachón Zig Zag y Mafafa Musguito eran parte de la pandilla del excéntrico profesor Memelovsky en Odisea Burbujas; uno de los programas infantiles, a mi parecer, adelantados a su época, donde los personajes hacen un recorrido por la historia y el universo gracias los geniales inventos del profesor, como su tobogán del tiempo o su extractor de libros. Además intentaban generar una conciencia ecológica al luchar contra su archienemigo el Ecoloco, rodeado siempre de mugre basura y esmog. Quien ande más arriba de los 30 años recordará perfectamente a estos personajes, porque además del programa de televisión, muchos de nosotros teníamos los acetatos y los más afortunados, llegaron a ver su show en vivo.


En 1982, los mismos productores que hicieron Odisea Burbujas, realizaron otro programa educativo llamado El Tesoro del Saber, que se situaba en una granja, y Don Biblioteco, el dueño de la granja, intentaba enseñarles a los animales y a los vegetales contenidos de educación básica; sumas, restas, multiplicaciones, geografía, biología. La genialidad de este programa radicaba en la música; las letras de sus canciones nos explicaban desde un fenómeno físico hasta las tablas de multiplicar.


Esta misma generación debe recordar las cápsulas animadas del Cantinflas show o Cantinflas y sus amigos. Estas cápsulas (y recomiendo al lector buscar algunas en Youtube) las realizó Cantinflas y se transmitían entre programa y programa por el canal cinco, justo después del aburridísimo Tío Gamboín. El personaje de Cantinflas, con su singular manejo del lenguaje, recorría el mundo y nos platicaba la vida de personajes como Galileo, Chopin, Da Vinci, Goya, la historia de Roma, de Japón, o de la Ciudad de México. Las cápsulas no duraban más de cinco minutos.


Pasando la primera mitad de los ochenta, se transmitía uno de mis programas favoritos: Corre GC, corre. Los participantes de diferentes escuelas, jugaban el clásico juego del Maratón en un tablero gigante. Entre todos ayudaban a la mascota del canal cinco a ganarle a la ignorancia, al mismo tiempo que iban sumando puntos para su escuela y si contestaban erróneamente, la preguntaba pasaba al público. Igual que cuando era niña, sigo pensando que, de haber participado, hubiera sido la ganadora absoluta.


A principio de los noventa, otro programa de este tipo fue Súper Ondas, show de corte científico y cultural conducido por extraterrestres de colores llamados Boti Boti y que junto a los personajes de odisea Burbujas, hacían experimentos o nos explicaban astronomía. El programa se transmitía justo después de Chabelo y duró solamente cuatro años a pesar de la buena aceptación del público infantil.


En los ochenta, la televisión de paga era solamente para la clase adinerada, los clasemedieros, a menos que robáramos la señal, teníamos que conformarnos con la televisión abierta y con muchos menos canales de los que tiene ahora. Sin embargo, esta televisión nos ofrecía excelentes programas con contenido de calidad. Televisa ya no los hace, a excepción de Todo mundo cree que sabe, que desconozco si ya salió del aire o están preparando otra temporada, los niños de esta generación, para poder acceder a un programa educativo, requieren de televisión de paga. Entiendo que la televisora del politécnico tiene algunos programas de este corte, pero lo maravilloso de la década de los ochenta fue que se transmitían por los canales con mayor raiting y con mejor señal (recordemos que no existía eso del HD y era todo un reto sintonizar incluso hasta TV Azteca; debíamos hacer malabares con las antenas de conejo).


No intento decir que todo tiempo pasado fue mejor, solo me pregunto por qué ya no hacen ese tipo de programas ¿ya no son del gusto de los niños? Porque durante años tuvieron raiting y además comercializaban discos, shows, y juguetes. Supongo que eran un gran negocio.
Voy a ponerme en plan paranoico y a pensar que ya no se transmiten estos programas porque Televisa quiere embrutecernos *agarra su pasamontañas y se pone su playera del Che*. Haré esto para no pensar que, la razón por la que ya nadie produce shows educativos, es porque a nuestros hijos no les interesan.



Amanda García

Lic. en Derecho

DEJA TU COMENTARIO

Ingresa datos requeridos(*) Código Básico HTML Habilitado

¡Síguenos también en las Redes Sociales!

TwitterFacefooter

twitter Facebook