Screen

Profile

Direction

Menu Style

Cpanel

26Julio2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

Hoy precisamente es ineludible despertar para reconocer la multiplicidad de nuestro ser, cada instante de ese viaje se encuentra invadido preceptivamente de dos tiempos. Tiempo que ya fue o el tiempo que será, el primero nos ha de recordar todo aquello sucedido lleno de bellos momentos, turbios, mágicos e inolvidables.

Por otra parte ese tiempo podría ser el reflejo de aquellos apegos conservados, distribuidos dentro del conjunto de ideas centrales de nuestra persona. Cada etapa de nuestro desarrollo se encuentra definida por experiencias y creencias, al parecer son tan íntimas que solo cada quien las define como verdaderas o falsas.

Así y para que no llegue el atardecer, el tiempo de la esperanza se estructura para los períodos venideros. Concuerdo en que la ilusión, de aquel porvenir lleno de beneficios construidos de acuerdo a las expectativas, es tentadora para sustentar una serie de pensamientos que nubla nuestra cosecha.

Es difícil custodiar el silencio, mas no imposible eso lo sé. Si al menos pudiésemos facilitar nuestros logros, los momentos de lucidez y sin afán de olvidar el concepto llamado “Humildad” simplemente palpar.

La cita que a continuación presento es parte de una realidad, la cual es para cada quien y sin tener el afán de generar un paradigma:

“Totalmente desprevenidos entramos en el atardecer de la vida. Lo peor de todo es que nos adentramos en él con la falsa presunción de que nuestras verdades e ideales nos servirán a partir de entonces; pero no podemos vivir el atardecer de la vida con el mismo programa de la mañana, pues lo que en la mañana era mucho, en el atardecer será poco, y lo que en la mañana era verdadero en la tarde será falso (Wayne Dyer – El Cambio)”

Conciencia, sí, eso es lo que tenemos que formar, recordar que la vida desde su inicio llega a una cúspide y posterior acude el declive. Se nos ha enseñado que la vida es como una línea recta, con el tiempo avanzando, así como el viaje de la luz cuando en tiempos anteriores se demostró que se curva mediante la gravedad.

En la medida que podamos comprender que tuvimos nuestro origen en la expansión, es imposible detener la contracción a la que estamos siendo sometidos, hablando en el sentido de nuestra propia naturaleza. Entonces he ahí la importancia de la comprensión de los ciclos, porque cada ciclo nos otorga un obsequio de vida, que pueden traducirse en dulces y amargos.

Si es nuestro bienestar consciente para cada ciclo de nuestra existencia, tendremos la oportunidad de afrontar y disfrutar cada día, así adquirir un dominio sobre toda aquella emoción que pudiese afectar nuestro presente.

Por último me gustaría compartir el siguiente extracto del libro “Un retorno al amor” de Marianne Williamson, palabras que en algún momento de su vida pronunció en su discurso como Presidente de Sudáfrica Nelson Mandela.

“Nuestro mayor miedo no es que seamos inadecuados.
Nuestro mayor miedo es que somos más poderosos de lo que percibimos.
Es nuestra luz y no nuestra obscuridad lo que más nos asusta.
Empequeñecerse no sirve al mundo.
No hay nada de inteligente en pretender ser menos para que otros no se sientan inseguros a tu alrededor.
Todos deberíamos brillar, como lo hacen los niños.
No es cosa de unos pocos, sino de todos.
Y al dejar brillar nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otros para hacer lo mismo.
Al liberarnos de nuestro propio miedo, nuestra presencia automáticamente libera a otros.”

"La Evolución se encuentra en el poder de nuestra mente y en el desarrollo de la misma"

@juanreciomtz



DEJA TU COMENTARIO

Ingresa datos requeridos(*) Código Básico HTML Habilitado

¡Síguenos también en las Redes Sociales!

TwitterFacefooter

twitter Facebook