Screen

Profile

Direction

Menu Style

Cpanel

17Octubre2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

En esta ocasión te platico sobre José Inocencio Aguirre Oyervides, quien se convirtió en icono del comercio aquí, en esta bella ciudad de Saltillo.

Nació el 28 de diciembre de 1920, su madre, con la tradición de nombrar a sus hijos por el día de su nacimiento, decidió llamarlo Inocencio, don Chencho fue el más inquieto de sus hermanos, trabajó desde pequeño, su primer peso ganado por su trabajo se lo gastó en dulces, y de ahí pa’l real le tomó el gusto a ganarse el dinero y entendió que para gastar dinero primero hay que ganárselo trabajando.

De todos sus hermanos fue el único que no estudió carrera universitaria, estudió hasta cuarto de primaria y, como él decía, “se graduó hasta sexto de primero”, porque hizo seis veces primero de primaria, don Chencho era trabajador de profesión y comerciante por pasión.

Su vida laboral inició con el francés don Fidencio Groués, en la tienda llamada “El Puerto de Liverpool”, ubicada en la esquina de las hoy calles Aldama y Zaragoza. De sol a sol, con un sueldo de 1.50 pesos a la semana, pero al poco tiempo gracias a sus habilidades como vendedor, su sueldo llegó a 12 pesos.

Un día don Fidencio decidió cerrar su tienda y regresar a su tierra, y le dio de opción al joven Chencho 400 pesos en efectivo o bien 700 pesos en mercancía como indemnización. Chencho, viendo la oportunidad, prefirió la mercancía, que era ropa, y así emprendió su negocio, un local en el Mercado Juárez fue el lugar donde dio inicio su carrera como comerciante.

En 1952 el mercado Juárez se incendió y el patrimonio de los comerciantes fue devorado por las llamas, pero el carácter férreo de don Chencho y de muchos comerciantes, logró poner de pie el mercado.

En 1957 inauguró la tienda Telas Aguirre, después JOIA y más adelante Sombreros Cuauhtémoc y la emblemática tienda AGUISO, que fue la primer tienda de autoservicio en Saltillo, con sus carritos y toda la cosa, don Chencho era un comerciante y empresario socialmente responsable, y ejemplo de ello era la tienda Servicios Sociales de Coahuila, empresa dedicada a vender despensas a los trabajadores.

Don Chencho fue el primero en introducir la tarjeta de crédito aquí en Saltillo, así es marchante, él fue el primero en llevar un cartón por cliente y en ella llevar la relación de mercancía fiada, pero no sólo eso, también fue un conocedor de la importancia de la publicidad, como lo fue aquel día en el que realizó un concurso, muy peculiar, colocando un cubo grande de hielo en la plaza Manuel Acuña, frente a AGUISO y quien calculara el tiempo exacto en derretirse tendría como premio un Volkswagen, un vochito.

Don Chencho y su esposa, doña María del Rosario Sosa Sánchez, siempre amoroso con ella, fueron una gran mancuerna, él afirmó que doña Chayo era el pilar de su vida, ellos procrearon seis hijos.

Desde el 26 de abril de 2003 se encuentra comerciando e innovando los negocios celestiales, don Chencho fue ejemplo de trabajo, un estricto, pero amoroso padre y, por supuesto, un abuelo excepcional, hoy en Saltillo no se podría hablar de su comercio sin hacer referencia a don Chencho Aguirre, un saltillense ejemplar, de carácter jovial y tenaz, un saltillense de esos, como muchos que tenemos y que vale la pena presumir.



DEJA TU COMENTARIO

Ingresa datos requeridos(*) Código Básico HTML Habilitado

¡Síguenos también en las Redes Sociales!

TwitterFacefooter

twitter Facebook