Screen

Profile

Direction

Menu Style

Cpanel

30Abril2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

"El ser humano es un ser social por naturaleza, y el insocial por naturaleza y no por azar o es mal humano o más que humano... La sociedad es por naturaleza y anterior al individuo... el que no puede vivir en sociedad, o no necesita nada por su propia suficiencia, no es miembro de la sociedad, sino una bestia o un dios." Así lo dijo Aristóteles y con toda razón, ya que desde el originen del ser humano, este se ha comportado siempre tomando como base la sociedad. La primera sociedad en la que participa el ser humano desde su nacimiento es la familia, grupo social responsable de la creación de un nuevo humano y que por instinto procura su cuidado y bienestar para que se desarrolle en la mejor condición posible durante su infancia, además le transmite conocimientos que se han adquirido con la experiencia de la vida, acelerando la evolución cognitiva del individuo y preparándolo para la sobrevivencia de su persona. Además del interés de la familia por el bienestar del nuevo individuo, esta también lo hace partícipe del modelo social en el que viven y donde conviven con más familias. Cuando el individuo alcanza una edad madura, instintivamente desarrolla el deseo de procrear y hacer su propia familia para transmitir su genética y los conocimientos a un nuevo individuo, generando así el ciclo de la vida que nos acompaña hasta nuestros días.

Muchas culturas fomentan a la familia como el pilar de la sociedad, incluyendo México. Por otra parte existen otras culturas que fomentan el desarrollo individual de la persona y tienen un concepto menor hacia este concepto social familiar. En estas culturas, como EUA y varios países europeos, los modelos sociales, políticos y económicos han promovido inconscientemente la desintegración familiar, generando problemas que radican en “la soledad” como un problema que genera depresión y desintegración social, ya que la familia es el primer círculo de convencía social, y al perderlo, la integración en los demás círculos sociales se vuelven complicados y fríos, perdiendo la empatía con los miembros y la colaboración para el bienestar común. De la mano de la desintegración familiar también se pierden conceptos que son fundamentales para el desarrollo de una sociedad, un ejemplo de esto es la religión que es sin duda uno de los mayores conceptos sociales que permiten al ser humano dar sentido a la vida. La religión (cualquiera que esta sea) promueve la unidad familiar y por consecuente la prosecución de los valores familiares y sociales. La desintegración familiar también genera el desinterés religioso de los miembros de la sociedad, lo que conlleva a problemas sociales como la delincuencia al perder el concepto del bien y el mal.   

La importancia de la familia radica en que para un individuo representa una base de soporte para su desarrollo personal. Es una comunidad donde existe la confianza, el apoyo, la comprensión, todo esto de manera incondicional, lo que genera una condición de tranquilidad emocional para el individuo ya que cuenta con una “red de seguridad” que le permite desarrollarse y arriesgarse ante situaciones de vida que generan bienestar social, económico, de desarrollo personal y permite garantizar el aprovechamiento de los recursos obtenidos en vida hacia generaciones futuras con la intención de que cada generación tenga mejores condiciones sociales.

En México la familia tiene una gran tradición y es una parte fundamental de nuestro modelo económico, político y social. Sin embargo, nuestra cercanía con el país vecino del norte y la velocidad con la que se desarrolla el modelo económico de mercados globales impulsado por EUA, así como su modelo social nos ha llevado poco a poco a perder el concepto de familia tradicional, el cual siempre ha fomentado los valores básicos del ser humano, y que durante muchos años fueron parte importante para garantizar la paz y la convivencia entre los mexicanos. Valores como el respeto, la honestidad, solidaridad, amistad, tolerancia, valor, entre otras importantes convicciones que generan la convivencia entre una comunidad, están en riesgo de perderse con la desintegración familiar.

Conservemos y recordemos siempre la importancia de la familia, imaginemos tan solo un día sin tener a los miembros de la familia al alcance, valoremos con justicia a este orden social en donde se desenvuelven las características más importantes de la vida en sociedad, y por consecuencia del desarrollo humano.

Twitter: @escamilla2000

Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla



DEJA TU COMENTARIO

Ingresa datos requeridos(*) Código Básico HTML Habilitado

¡Síguenos también en las Redes Sociales!

TwitterFacefooter

twitter Facebook