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17Febrero2018

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

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Homeopatía, una escandalosa Seudociencia

Si yo fuera doctor y usted estuviera enfermo, ¿me aceptaría venderle cápsulas con agua, azúcar y alcohol, que no tienen principio activo farmacéutico, que han fallado en pruebas clínicas para demostrar su efectividad, y que además se dice que funciona con algo llamado “la memoria del agua”, para curar su mal? Francamente, lo dudo. Tal vez se escucha raro, pero le acabo de describir lo que contienen los famosos chochos homeopáticos.

La homeopatía fue desarrollada por Samuel Hahnemann, médico Alemán, hace algunos 200 años, la cual surge como algo un poco más benigno que la medicina que dominaba la época y se basa fundamentalmente en que “lo semejante se cura con lo semejante” o el principio de los símiles. Esto quiere decir que si usted padece de insomnio, un homeópata le va a recetar un remedio para dormir que “tenga” cafeína, o sea, se asume que lo que causa ciertos síntomas puede curarse con lo que cause esos mismos síntomas. No, no lo estoy inventando, así es como funciona este sistema.

Otro de los disparates cómicos de la homeopatía afirma que en cuanto más diluido esté un ingrediente activo, más potente es. Esto quiere decir que, retomando el ejemplo del insomnio, mientras más diluida esté la cafeína en agua, más va a curar el insomnio.

Después de las diluciones, sigue otro paso llamado sucusión (palabra no válida en mi procesador de palabras) el cual es un proceso de agitación enérgica por golpes y que según los homeópatas sucede lo siguiente:

Dilución + Sucusión (agitación) = dinamización.

Pero para usar palabras más amigables les pongo un ejemplo con limonada. Siguiendo el principio homeopático, si hacemos una limonada regular, lo que haríamos sería tomar una parte de esa limonada y volverla a mezclar con agua, luego, tomaríamos una parte de limonada de esa segunda dilución y la volveríamos a diluir en agua, y así sucesivamente. Es obvio el concluir que después de tantas diluciones es muy difícil que nuestra limonada final tenga algún sabor a limón.

Pero, totalmente contrario a lo que dice nuestra intuición, los homeópatas afirman que el efecto del remedio homeopático sucede a diluciones bastante grandes, algunos remedios reportan efectividad a diluciones de 60X y algunas a diluciones de 1X 1060, esto es una parte de la sustancia diluida en 1,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000 partes de diluyente.

¿De dónde sacarán tanta agua?

Pero aquí pasamos un punto importante que involucra a la química, el famoso número de Avogadro. No me voy a meter a tanto detalle, pero Avogadro nos dice que a una dilución de 24X, tenemos el 10% de probabilidad de encontrar la molécula en una muestra, si le hacemos otra dilución, o sea a 25X, bajamos al 1% de probabilidad, si nos vamos al 26X, tenemos una probabilidad de 0.1% de encontrar la molécula en una muestra y así sucesivamente. Imaginemos a la dilución arriba mencionada (60X).

Una analogía muy divertida de las diluciones nos la dijo James “el asombroso” Randi, campeón del pensamiento crítico y del escepticismo. Hay unas diluciones que van hasta 1X 101500, (por falta de espacio, no vamos a escribir los ceros), Randi lo explica de esta manera: “esto es igual a tomar un grano de arroz, triturarlo hasta que quede un polvito y diluirlo en una esfera de agua del tamaño del Sistema Solar, y este proceso se repite 2 mil millones de veces”.

Hablando, por ejemplo, del agua como diluyente en homeopatía, los homeópatas afirman que funciona debido a “la memoria del agua”, esto es que el agua, como estuvo en contacto con la sustancia que causa la enfermedad, conserva una memoria-personalidad-información de dicha sustancia, lo cual lleva a la cura. Esta memoria es activada en el proceso de agitación… perdón, sucusión.

Así de ridícula es la homeopatía

Entonces, ¿en qué me afecta? Si una sustancia está demasiado diluida, pues no va a tener efecto. ¿Por qué tomarse la molestia de escribir un artículo acerca de remedios tontos sin fundamentos científicos?

El problema con la homeopatía no es ése, sino que desvía a los enfermos hacia esta seudociencia que se aprovecha del estado de salud y el estado emocional de las personas y les venden toda clase de remedios sin fundamento científico. Si una enfermedad seria no se trata debidamente con medicina convencional, puede llegar a la muerte, y la homeopatía no lo va a evitar.

Tristemente, existen en el mercado remedios homeopáticos para: sida, cáncer, ántrax, tuberculosis, malaria, gripe y muchas otras enfermedades más, para las cuales hay tratamientos específicos, manufacturados bajo bases médicas, farmacéuticas, toxicológicas,… para acabar pronto, medicamentos basados en ciencia.

No se necesita ser un físico atómico para entender que los conceptos como “sucusión”, “memoria del agua”, “entre más diluido más potente”, no tienen lógica alguna y, lo más importante, violan leyes físicas y químicas, es por eso que la llamo seudociencia, como se merece.



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