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28Abril2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

Las reflexiones compartidas siempre adquieren interés general: @apisanty

Al término de un año, siempre se espera que la familia esté unida, los amigos estén juntos, si se tiene pareja estar en armonía. En fin, un sinnúmero de deseos con los que se pretende “cerrar” un buen o mal año.

Es el tiempo también en que muchos reflexionan, en que algunos se proponen modificar sus hábitos, su forma de ser, y desean con todas las fuerzas, iniciar -con una mejor versión de uno mismo- un nuevo año.

Un nuevo año, una nueva administración pública, un nuevo proyecto, nuevas amistades, todos deseosos de que sí sea un gran 2013.

Pero, ¿qué es lo que nos depara este año? ¿realmente estamos preparados para lo que viene? ¿Qué viene? ¿Estamos dispuestos a contribuir al cambio? ¿Queremos, de verdad, el cambio? Éstas, y muchas más, son las preguntas que imagino la mayoría nos cuestionamos.

Desde tiempos inmemorables los guiones de las películas tienen la misma preocupación y el mismo deseo que muchos tenemos en la actualidad. Algunos puntos importantes de un diálogo en Enamorada (película mexicana, dirigida por Emilio Fernández en 1946) son:

Cualquier causa puede tener enemigos.

Los hombres tienen derecho a pensar libremente o no son hombres libres.

Se puede sentir respeto por el enemigo que lucha y muere por la causa que él considera justa, pero aquellos que se tambalean entre dos bandos, los que quieren estar bien con todos, los que no son enemigos de nadie cuando hay una lucha en que se juegan los destinos futuros de la patria, esos son los verdaderos traidores, los bastardos, las sanguijuelas que se alimentan chupando la sangre de sus hermanos.

Lucho porque nuestro mundo de vida, de carne y de tierra sea un lugar donde los hombres puedan vivir mejor, porque el hombre que vive bien, suele siempre ser un hombre de bien.

El día en que los hombres de lucha y los hombres contemplativos estén unidos, entonces seremos hombres mejores. Y la patria que es el cielo de la tierra sería una patria mejor, y el cielo tendría más almas puras que lo convertirían en cierto modo en una patria eterna que serviría de inspiración para las generaciones del mañana.

Si se te puso la piel chinita al leer lo anterior, entonces eres de los que sí quiere vivir en un mejor País.

Vamos a dejar atrás ya esa polarización que está acabando con el país y que aún no estamos sabiendo enfrentarla, revertirla o, al menos, administrarla.

Mientras nosotros no dejemos a un lado esa costumbre fatídica de sacarnos unos a otros los ojos con corcholatas oxidadas, de inventar cosas, de sentir envidia, de meter en problemas a personas y de meternos nosotros mismos, no tenemos ningún derecho de reclamar o siquiera de cuestionar a otros con por qués y con cómos. Mexicanos, solo hay una vida no nos la compliquemos.

Ahora tenemos un Pacto Por México que ya con anterioridad México a Debate, a través de la sociedad civil, lo había preparado como un Acuerdo Nacional. A partir de la convicción de que la participación informada y responsable de la ciudadanía es el motor más poderoso para impulsar las grandes transformaciones que el país demanda, México a Debate surge como un ejercicio abocado a captar y a sistematizar las inquietudes y las propuestas de la sociedad mediante la organización de foros en distintos lugares de la república y a través de un sistema de consulta por internet. Con un acuerdo que se preparó antes del 2011 México a debate aspira a ser un vehículo eficaz para construir el futuro desde y para las personas.

Así es que este Pacto por México que surge ahora en este nuevo gobierno presidencial, no solo debe hacerse entre partidos, este pacto lo debemos establecer con el que está a nuestro lado, con y entre todos; para que seamos nosotros mismos quienes saquemos adelante nuestro bello país.

Siempre estamos a tiempo de reflexionar, de hacer una auto indagación, de voltear a ambos lados, de vernos y visualizarnos a unos años más; para de verdad no procrastinar. ¿Vamos a seguir de brazos cruzados, molestos, alegando siempre, estáticos? Tal vez los que debemos despertar sí somos nosotros. Empieza por dar los buenos días, por contestar cuando se dirigen a ti, sé agradecido, sonríe, sorprende. ¡Vive! Total, no hay malos años, solo hay días nublados. Hagamos que salga el sol siempre.

Mónica Ileana Silva Dávila

@desertique

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