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24Junio2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

Víctor J. Burciaga Bahena.

Twitter: @Vicjbur

De acuerdo a lo conocido por todos, los Mayas aparentemente vaticinaron el fin del mundo en este año; de inmediato la comunidad global comenzó a aceptar esa idea, tal vez no dando por hecho que en efecto es el final, pero sí sirvió para la mercadotecnia, medios de comunicación, chistes y hasta conatos de pánico en determinados lugares.

En pasados días en las redes sociales circuló el llamado 12/12/12, uno de los supuestos días “D” en el que todo acabaría, incluso hasta el cine tuvo de entre sus muchos temas en este año el fin del mundo.

Por otra parte, podemos darnos cuenta que generalmente con la llegada del frío, llega la nostalgia, la incertidumbre, la soledad y todos esos sentimientos negativos que aunados a ese 2012 supuesto último año de la humanidad, producen un feo coctel de emociones en las personas.

La esperanza es lo último que muere como siempre nos dicen, ese sustantivo denominado esperanza, esa actitud y hasta forma de vida; a veces se contrapone a la lógica y la inteligencia, por ejemplo; si hay una crisis económica mundial que mediante conocimientos científicos anticipa que el próximo será un año difícil para el dinero a nivel micro y macro económico; el tener esperanza que no sucederá eso pudiera tratarse de estar poco informado, ser optimista, o realmente hacer nuestro ese concepto, de que independientemente de lo que pudiera pasar todo va salir bien.

Para tener esperanza hay que tener fe, en cualquier creencia, ideología religión o idea que nos sostenga, si pensamos mas con el corazón a veces, de ahí surge la esperanza, el cerebro y el análisis de datos fríos y situaciones de A+B=C no contemplan el espíritu humano, esos milagros de personas que de la nada crean algo o estando en condiciones nada favorables se levantan a sí mismos.

Anticipo una disculpa por repetir tantas veces la misma palabra pero lo importante es recalcar lo que debemos de tener, esperanza aunada del trabajo, de la búsqueda, de la lucha constante y la fuerza interior que te da el no darte por vencido, aún y cuando todo indique que lo estés

Para el mundo, para el país, para la economía, la salud, el trabajo, la familia, la enfermedad y cualquier hecho que nos amenace la esperanza podrá ser un gran aliado para aligerar la carga que sobre nuestros hombros acumulamos con el paso del tiempo.

Según el diccionario; esperanza es el estado de ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos, reflexionando un poco sobre el significado, es una palabra sorprendente que no dice otra cosa más que la posibilidad de cumplir nuestros deseos.

En el anterior orden de ideas, el mejor combate al final de los tiempos es la esperanza, ojalá que atesoremos ese valor y lo traslademos a nuestras vidas; el pesimismo se transmite de manera viral y agranda problemas pequeños, la esperanza neutraliza el crecimiento de la desolación;  tener fe en nuestros ideales y esperanza en alcanzarlos es lo único que nos mantendrá de pie y a la altura de cualquier circunstancia.



Victor Burciaga

VICTOR J. BURCIAGA BAHENA
LICENCIADO EN DERECHO, FACULTAD DE JURISPRUDENCIA UA DE C
Twitter @Vicjbur
e-mail victorjburciaga@hotmail.com

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