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26Septiembre2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

Editorial José Vega

Editorial José Vega

La doctrina de la opinión pública como fuerza gobernante constituye una forma singular de relativización del Estado al pueblo y de la identificación del poder del Estado con la voluntad del pueblo. La sociedad civil, despierta a la autoconciencia política, sólo puede engendrar una vida pública donde sea posible una comprensión en el mismo lenguaje sobre intereses comunes. Público es aquello que influye en la vida política, y así lo es, en primer termino, la opinión de cualquier modo publicada. (Herman Heller 1934)

 

El concepto de la democracia está ligado a las nociones de libertad, igualdad, equidad, justicia y participación del pueblo en las decisiones que le afectan. Las democracias modernas tienen hoy grandes retos en el proceso de conformación de una opinión pública más precisa y condensada en juicios políticos firmes y comúnmente compartidos.

 

Para ello es cada vez más importante que la información que se genere desde los órganos de gobierno y el aparato burocrático del Estado sea oportuna y clara, hoy partimos de la premisa que indica que la legitimidad democrática de las instituciones descansa, también, sobre la transparencia de sus procedimientos, el conocimiento los mismos por los ciudadanos y su fácil acceso a ellos, y la garantía que los que ostenten cargos públicos y, en general todos los que conforman el servicio público, es decir la burocracia gubernamental, desempeñan sus funciones apegados a la constitución política de nuestro país y a la normatividad que de la carta magna de desprende, con equidad e imparcialidad.

 

Es necesario, además, modernizar esa gran herramienta que es la legislación que asegura el derecho al libre acceso a la información, de manera que esta garantice que todos los poderes, autoridades públicas y entidades sostenidas con fondos públicos, faciliten, en tiempo útil, el libre acceso a toda la información o documento oficial, sin dejar de lado la protección de datos personales y aquellos que en su coyuntura puedan atentar contra la seguridad de las personas o de la vida del Estado.

 

Al hacer una reflexión sobre Medios, democracia y acceso a la información pública, Benjamín Fernández Bogado señala: “El retorno a los ciudadanos debe marcar la línea de discusión en los países que han aprobado normas en esa dirección; y en las que se encuentran en proceso de redactarlas, debe servir para una reflexión más madura y seria que evite que los periodistas, la prensa o el poder del Estado se apropien de normativas que en realidad solo les brindan a ellos una mayor dosis de insumos. Esto evitaría que los rumores maledicentes, y muchas veces sin fundamentos, sean justificados porque no tienen la información oficial en torno a los hechos que comentan. ( @MexComunicacion 2012 )

 

Como dato importante para la ciudadanía, en Coahuila, por ejemplo, la garantía del derecho a la libre información la ejerce una órgano independiente elegido por el Congreso del Estado. El reto ciudadano es dotarlo de más facultades que obliguen a los sujetos obligados a la entrega inmediata de la información o datos requeridos.

 

Ahora que el mundo cuenta con tantos medios de acceso a la información pública, el ciudadano en general no tiene pretexto para participar en la conformación de la opinión pública; siempre tomando en cuenta que, en una sociedad democratizada, independientemente de la forma de poder, la existencia de una opinión pública, unitaria en lo posible, constituye una de las más importantes condiciones de la unidad estatal. ( Heller ídem )

 

 

José Vega Bautista

 

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@Pepevegasicilia



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