Screen

Profile

Direction

Menu Style

Cpanel

17Diciembre2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

FECHA por 

Una jornada electoral a cien años de la Escuela Libre de Derecho

A contrapelo

Xavier Díez de Urdanivia

 

El pasado 29 de junio se cumplieron cien años de que empezó el movimiento estudiantil que dio, a la postre, en la fundación de la Escuela Libre de Derecho. Cien años no son pocos, sobre todo si se han significado por el constante afán de cumplir los más altos estándares en la formación de juristas para el foro mexicano.

En su primer centenario, esa institución ha querido honrar su tradición de excelencia con la producción de una obra jurídica enciclopédica –alrededor de cuarenta volúmenes- que abarca la más amplia gama de disciplinas jurídicas, filosóficas y sociales que en torno al saber jurídico pueden aglutinarse.

En esa obra participan varios cientos de investigadores del mundo entero –México, Canadá, los Estados Unidos, América Latina y Europa, primordialmente- y está en proceso de producción a cargo del Centro de Investigación e Informática Jurídica de la Escuela Libre de Derecho, cuyo director es el Dr. Juan Pablo Pampillo Baliño.

Uno de los volúmenes –que conozco bien por habérseme conferido el honor de participar en su coordinación- es el relativo a la Teoría Política y Constitucional, que pretende ofrecer una mirada fresca, pero informada y científicamente sólida, sobre las nuevas realidades políticas del mundo y su relación con el derecho.

Importa destacar en este punto la coincidencia del centenario de la Escuela con el inicio de un nuevo milenio, en el que las cosas que teníamos costumbre de apreciar no son las mismas, especialmente en lo que concierne a la sociedad, el poder, la democracia y, por supuesto, el estado, su soberanía y el derecho mismo, que proporciona la estructura de todo el sistema social.

Es claro que los paradigmas a que estábamos acostumbrados de pronto se han manifestado insuficientes frente a las nuevas realidades –como las llama Peter Drucker- que los han hecho encontrar la crisis e incluso la obsolescencia. Esta es una época en la que casi todo aquello que secularmente se daba por descontado, ha dejado de ser un axioma.

La nueva revolución tecnológica rompió, por lo pronto y para iniciar, las artificiales fronteras que los estados fijaron, a veces a regañadientes y muchas de ellas hasta violentamente, así como la prevalencia del factor económico en los rumbos políticos.

También, sin duda y por la última de las razones enunciadas, generó el desplazamiento del poder, desde el Estado, hasta nuevos centros que lo detentan sin contemplaciones y sin sujeción a un orden jurídico que, en el ámbito global, se echa de menos porque la tradición del derecho de gentes, que hoy se llama “internacional” (aunque en realidad debería ser llamado “interestatal”) es insuficiente para regular el nuevo ámbito social global, con todas sus expresiones.

En esas condiciones, en el primer centenario de una institución que se ha significado por la excelencia en la formación de juristas sería imperdonable dejar de aportar al saber jurídico-político de nuestra era la percepción contemporánea de un grupo selecto de intelectuales, académicos y, en fin, estudiosos del derecho -unos hijos de ella, otros muchos no- que queriendo honrarla y reconocer su trayectoria han puesto sobre la mesa la percepción de cada uno sobre el nuevo mundo en que habitamos.

En un día como hoy, en que el país ha de volcarse en las urnas para definir los relevos en el mando político institucional, la efeméride referida merece ser destacada por dos razones: la primera, por el ser el germen del que brotó una institución centenaria caracterizada por su excelencia académica; la segunda, por la vocación renovadora a través de una razón informada y éticamente correcta que animó a ese movimiento y anima a esa institución, valores que deben regir también el ejercicio cívico que consiste en el acto libre y responsable de depositar el voto que hemos todos de emitir este día.

Acudamos a las urnas, pues, animados por esos valores, a participar objetiva y racionalmente, para honrar así nuestra condición de mexicanos.



Xavier Díez de Urdanivia

Xavier Díez de Urdanivia es abogado (por la Escuela Libre de Derecho) Maestro en Administración Pública (por la Universidad Iberoamericana) y Doctor en Derecho (por la Universidad Complutense, Madrid). Ha ejercido diversas funciones públicas, entre las que destacan la de Magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Coahuila, del que fue Presidente entre 1996 y 1999, y Abogado General de Pemex. Ha publicado varios libros y muy diversos artículos en las materias que constituyen su línea de investigación, e impartido conferencias, seminarios y cursos sobre las mismas. Actualmente es profesor de tiempo completo en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila, donde imparte cátedra e investiga en materia de Derecho Constitucional, Teoría y Filosofía del Derecho y Teoría Política. También es colaborador de la página editorial de Zócalo y de Cuatro Columnas (de la Ciudad de Puebla), y lo ha sido del Sol del Norte y El Diario de Coahuila, así como de los noticieros del Canal 7 de televisión de Saltillo, Coah.

MAS EN ESTA CATEGORIA « Decisión ciudadana

DEJA TU COMENTARIO

Ingresa datos requeridos(*) Código Básico HTML Habilitado

¡Síguenos también en las Redes Sociales!

TwitterFacefooter

twitter Facebook