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25Septiembre2017

Edición No. 233 Del 19 al 25 de Octubre de 2015

SOLILOQUIO

Adrián Garza Pérez

 

Si Juárez viviera, madriza les pusiera”, reza la consigna del grupo de protestantes , que se ha manifestado en las calles de Saltillo, defendiendo el Estado Laico y declarándose en contra de la reforma pretendida al artículo 24 constitucional.

 

Alguien, desde la cúpula nacional, pretende, con alguna consiga de ultraderecha, derogar el beneficio del legado Juarista, consagrado en el principio construccional de “Estado Laico”. Educación no religiosa en instituciones publicas, es un principio de igualdad nacional.

 

La lucha histórica para quitar los privilegios a la Iglesia, que costó vidas y que hizo que México, diera un salto cuántico en el concierto de las naciones, como un Estado democrático, plural y laico, hoy se ve amenazada.

 

Fuego amigo es aquel que proviene del mismo centro o del mismo bando, así es entonces el que se cierne sobre el laicismo, ya que deviene de la misma cúpula de Gobierno Federal., en contra de su pueblo.

 

La libertad, el respeto a los derechos humanos, la tolerancia y la no discriminación, son principios sociales y jurídicos que nos engrandecen como nación. ¿Quién osa, entonces?, borrar la letra juarista: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”…

 

Alguien, manipulado por los grandes intereses de la derecha más extrema, pretende ignorar que fruto precioso de las luchas que nos conforman como la nación que somos: la libertad de culto y la laicidad en la educación, consagradas (consignadas y sagradas) en la Constitución.

 

El artículo 24 de nuestra Carta Magna, dice: “Todo hombre es libre para profesar la creencia religiosa que más le agrade y para practicar las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta, penados por la ley”.

“El Congreso no puede dictar leyes que establezcan o prohíban religión alguna. Los actos de culto público se celebraran ordinariamente en los templos. Los que extraordinariamente se celebren fuera de estos, se sujetarán a la ley reglamentaria”.

Por su parte el artículo 3 constitucional, consigna: Garantizada por el artículo 24 la libertad de creencias, “dicha educación será laica, y por tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa”.

“El criterio que orientará a esta educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios”.

Yo soy católico y lo he manifestado públicamente, pero esta condición religiosa no me da derecho a violentar la libertad de culto, ni menos aun pretender imponer la obligación de una educación religiosa. Este principio es aplicable a cualquier mexicano, sin excepción.

Ir más allá, intentar modificaciones a la ley, a la garantía de libertad (religiosa y educativa) y violentar el Estado de Derecho, en este caso del Estado Laico, es una pretensión criminal.

Pareciera que los animadores de la reforma al artículo 24 tienen la intención de confundir al pueblo, casualmente lo intentan en el tiempo electoral más importante del sexenio, la Elección Presidencial y la renovación del Congreso Federal.

Nos creen tontos, nos quieren distraer de lo electoral o solo se pasan de vivos, estos trasnochados. No se dejará de lado el laicismo, no se variará en la educación libre y no se violentaran los derechos humanos, desde Los Pinos, simple y sencillamente porque el pueblo no quiere.

En el pecado llevaran la penitencia…El pueblo juzga ya a quienes le quieren arrebatar su libertad de culto, los asocia claramente con los colores de su partido, con claridad identifica la gente, al albiazul intento de sectarizar la educación y el culto.

Si Don Benito Juárez viviera iniciaría una nueva etapa de la Reforma, que pusiera a cada quién en su lugar, sin permitir privilegios ni dogmatismos institucionales. La historia que se recuerda no repite sus errores, el pueblo que tiene memoria y dignidad, no se deja pisotear en sus derechos.

“Con la promulgación de las Leyes de Reforma, el Presidente Juárez, logró un gran proceso constructivo de nuestra nación, como lo fue la separación entre el Estado y la Iglesia, convirtiéndolo así, a México en un país laico, liberal y democrático”.

El juarismo vive en el corazón y la memoria de la gente. El legado de Benito Juárez García no puede ser borrado de un plumazo por quienes siempre tiran a la derecha extrema; por esos que no reconocen el “centro social”, por quienes de izquierda, solo tienen la mano.

Heredaremos de este sexenio: pobreza y guerra; desigualdad, impunidad y corrupción. Divisiones y sectarismos, serán el resultado de enfrentar a los mexicanos. Nuestra historia y libertades son nuestra sangre nacional.

 

Si Juárez viviera…no se pasarían de lanza los ultraderechistas.



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